Kumano Juku


Acerca de Kumano Juku | Kumano Juku Dojo


Aerca de Kumano


mapa kumano

La Península de Kii se proyecta en el Pacífico desde el centro de Honshu, la isla más grande de Japón. La parte sureña de la península, el distrito de Kumano, cuenta con poca tierra llana – las montañas dominan el paisaje, asomando en el océano en forma de zigzag. Las llamadas “3.600 Montañas de Kumano”, bendecidas con un clima templado y lluvioso, son conocidas por sus antiguos bosques de cedros japoneses y cipreses, arroyos cristalinos surcando profundos valles y un conjunto de cascadas que recibe el nombre de “Las 48 Cascadas de Nachi”. Cuando usted se encuentra en esta tierra rica de Madre Naturaleza, no le costará entender por qué en la antigüedad la gente creía que algunos árboles, cascadas, montañas y rocas de formas caprichosas eran sagradas.

Los lugares más destacados de esta tierra de culto son los tres Monasterios Sanzan de Kumano - Hongu Taisha, Hayatama Taisha y Nachi Taisha. En la segunda mitad del siglo XI, emperadores y aristócratas visitaron estos monasterios, iniciando el periodo más prestigioso del peregrinaje a Kumano. Pronto, la gente de todos los rangos sociales, desde los samuráis a los lugareños, comenzaron a llegar en gran número. El camino del peregrino, de Kioto a Kumano, llamado Kumano Kaido, tenía largas colas de peregrinos, por lo que estas de forma graciosa eran denominadas ari no kumano mode (“desfile de hormigas en peregrinaje a Kumano”). Los Monasterios Sanzan de Kumano y el antiguo camino que los accede son un patrimonio histórico y cultural único, y está previsto que en junio de 2004 se conviertan en Patrimonio de la Humanidad. La antigua carretera de Kumano Kaido se dividía en numerosos caminos. El más transitado, Nakahe-ji, sube una fuerte pendiente, lo que no fue óbice para que subieran muchos peregrinos, que estimaban que cuanto más les costara subir el camino mejor escucharían los dioses sus súplicas. El camino comenzaba en Tanabe y atravesaba la península, yendo hacia el este, a través de las exuberantes florestas. A lo largo del camino se ven estatuas de piedra, erigidas en memoria de los peregrinos que murieron en ese recorrido. Tras un largo viaje a pie, los peregrinos alcanzaban un punto llamado Fushiogami Oji. Desde allí tenían la primera vista de uno de los monasterios, Hongu Taisha. Vista desde atrás, la puerta torii y los edificios del monasterio deben haber sido una aparición gratificante para los esforzados caminantes. Desafortunadamente, el principal edificio del monasterio desapareció con motivo de unas fuertes inundaciones en 1889. El actual fue construido a unos 500 metros al norte.

kumano taisha

Las viejas ruinas se extienden por el camino hacia Hongu Taisha y el área es asociada a un gran número de leyendas. Hablamos con Sakamoto Isao, el líder de un grupo de entusiastas narradores que van explicando las ruinas, leyendas e historias del monasterio a los turistas. Hace una mueca, cuando nos dice: “Cuando la gente oye hablar de nuestro interés en las narraciones, probablemente piensan que somos un montón de vejestorios, pero nada más lejos de la realidad, muchos de nuestros miembros están entre los veinte y los treinta años. Nuestro grupo está formado por treinta miembros y algunos pueden dar las explicaciones en inglés”. Nos comentó que su grupo se llama Hongu-cho Kataribe no Kai, y que pasear con los turistas a lo largo del viejo camino le ha venido muy bien para la salud. Continuamos el camino de Nakahe-ji descendiendo el Río Kumano desde Hongu y llegamos a la pequeña ciudad de Shingu, en el océano. El Monasterio Hayatama Taisha de Kumano está situado aquí. Se dice que la idea del monasterio comenzó a partir de la creencia en la divinidad de las grandes rocas esparcidas en las cercanías. En la actualidad, el edificio principal con sus brillantes pinturas rojas presenta una vista magnífica.

Una de las grandes rocas está a un kilómetro al sur de aquí, en el Monasterio Kamikura. Unas escaleras de piedra conducen al monasterio, superando una pendiente que parece llegar a los 30 grados. Existe la creencia de que en la roca detrás del monasterio mora un dios. Desde aquí se contempla toda la ciudad de Shingu extendiéndose abajo. El Monasterio de Kamikura es famoso por su Festival del Fuego, un acontecimiento épico en el que los corredores bajan las escaleras de piedra de noche portando antorchas encendidas. Un anciano lugareño nos muestra cómo lo hacen: “Así: ¡wham-bang, wham-bang!” Su energía es sorprendente.

El último de los tres monasterios de Kumano que visitamos es el de Nachi Taisha. Aquí también se cree que mora un dios a un kilómetro de las instalaciones, en una cascada de 133 metros llamada Cascada Nachi. Su belleza natural es subrayada por la pagoda de tres pisos del templo budista Seiganto-ji, erigida en las proximidades. Puede parecer extraño que los dioses Shinto y los templos budistas coexistan como aquí en los mismos parajes, pero en realidad las dos religiones se han entremezclado por siglos. Muchas de las creencias fueron compartidas hasta que se tomó una decisión política en Japón en 1868 para separarlas. En las cascadas se ve un ejemplo vivo de la mezcla de creencias.

Ascendemos hasta la cima del Monte Nachi, en el otro lado de las cascadas. Desde allí contemplamos Katsuura, uno de los mayores puertos pesqueros de atún de Japón. A la derecha se extiende la localidad de Taiji, que en su día fue base para los balleneros que las capturaban al estilo tradicional. Más allá de unos pequeños puertos se abre grandioso el Océano Pacífico. Desde la costa asciende un camino de peregrinos que conduce hasta el Monasterio de Nachi Taisha. Este camino, llamado Daimonzaka, fue construido alrededor del siglo XIII y su suelo empedrado se ha mantenido hasta hoy día. Se siente uno bien regresando por unos peldaños de piedra cubiertos de musgo, bajo un antiguo y denso bosque de cedros. La costumbre de peregrinar a Kumano ha ido decayendo gradualmente, comenzando en el siglo XIV. Pero eso ha dejado los caminos y los bosques casi intactos. Las vistas y escenarios del antiguo Japón siguen vivos en Kumano.

Kumano Juku Dojo


Este dojo, no es un dojo cualquiera, ni tan siquiera solamente importante, si no que es un Dojo muy, muy especial, es un Dojo realmente tocado por los “Kamis” (para nosotros protegido por lo divino).

Esta situado entre Tanabe, Shingu y Kumano; considerado el lugar mas importante de peregrinación para los Japoneses; se cree que Japón se creo a partir de este lugar, lo que sin duda sabemos por el propio Ó sensei es que para el era el lugar mas importante para sus oraciones, todo alrededor es una Naturaleza pero con palabras mayores, creo que si el paraíso terrenal del que nos habla la Biblia católica existió sin duda debería de parecerse a este lugar. Kaiso Morihei Ueshiba acudió en peregrinaje en multitud de ocasiones, sin duda el Templo de Nachi es al que el más quería, y la verdad es que cuando uno lo ve en persona, cuando percibes la generosidad de la naturaleza, sientes la propia voluntad divina que se esfuerza por inspirar nuestro camino espiritual.

Fue en una de estas visitas cuando la Abuela de Hikitsuchi Michio sensei, le presento al Joven Hikitsuchi (Ó sensei y la abuela de hikitsuchi eran amigos, como de la familia, a si que cuando viajaba en esta peregrinación se alojaba en casa de ella, que era una Maestra de Naginata). El lazo que unió esta relación perduraría por siempre, siendo así que en 1945 el propio Ó sensei le pidió a Hikitsuchi sensei que construyera un dojo, y así lo hizo, cuenta en la entrada con un kanji del propio Ó sensei que da fe de ello pues dice así “este dojo es mi dojo, Morihei Ueshiba.”

De modo que Kumano Juku es un Dojo que esta situado en el lugar sagrado mas importante de Japón; construido por voluntad del propio fundador, y depositando la confianza en la enseñanza a su mas fiel discípulo Hikitsuchi Michio sensei, el cual por alguna razón fue el Único Discípulo de Ó sensei que obtuvo el 10dan directamente en propia vida del fundador; y lo mas emociónate para nosotros es como Este Maestro, mi Maestro por siempre, Hikitsuchi sensei me concedió el grandísimo honor de venir a impartir unos cursos en Palma de Mallorca, pero mas aun me concedió el privilegio de impartir clases en mi Humilde dojo.

A si que es evidente la emoción que embarga mi corazón, pues una línea mas directa con Ó sensei no es posible

Diego Espinosa Roca
Director Técnico del Dojo C.A.M
Entrenador Regional
5º Dan Aikikai
5º Dan Fejyda