Aikido Infantil

Es un Arte Marcial muy aconsejable para los niños, pues a esas tempranas edades su formación y comprensión marcaran casi con toda probabilidad su futuro como ser humano. La practica del Aikido es de carácter formativo en su totalidad, en Aikido no se conciben combates donde el objetivo sea el vencer al adversario, la filosofía del Aikido es buscar la armonía personal para trasladarla al universo donde vivimos. No hay competiciones y por lo tanto no hay campeones, esto facilita que los practicantes no busquen como objetivo el vencer al contrario, sino el mejorarse y perfeccionarse como ser humano, y a sí poder alcanzar una mejor autoestima personal.
En Aikido, sus clases requieren de un ejercicio físico que como es sabido por todos es fundamental para su desarrollo, pero es un ejercicio físico que no peca de exceso ni por defecto, como algunos deportes cuyo fin es el máximo rendimiento físico.
El hecho de desarrollar un ejercicio físico esta incidiendo notablemente en su salud, y debido a las características de este Arte Marcial que trabaja por igual el lado derecho del cuerpo como el lado izquierdo, contribuirá a formarle sin ningún tipo de disfunción psicomotriz y aprenderá a comprender el movimiento natural de todas las partes de su cuerpo.
Otro notable e inmediato beneficio con esta practica es también la ejercitación de los movimientos de coordinación y respiración, merced a una auto-disciplina de nuestra mente, adquiridas a un ritmo y una profundidad adecuada, lo que nos permitirá liberarnos de toda presión exterior y poder conseguir un mejor aprovechamiento de las energías que encierra nuestro organismo. Podríamos continuar nombrando y desarrollando los beneficios que con la practica del Aikido adquirirá un practicante pero resaltaría una de las facetas que en la actualidad se están olvidando y que el Aikido considera de vital importancia. “El individuo como parte integrante de una sociedad con la que debe armonizarse y relacionarse.”
En Aikido se le enseña la importancia de los valores humanos tales como el respeto, la humildad, serenidad, comprensión, tolerancia, etc.; Se le enseñara que forma parte de un universo y como parte integrante de la naturaleza, la amara y protegerá.
En la practica que siempre se realiza por parejas se le enseña a no defenderse con intención de causar daño, si no por el contrario, controlar la situación de manera que no resulte agredido al tiempo que inmoviliza al contrario sin lastimarle de manera que pueda darse cuenta del error de la violencia.
No se trata en Aikido, de saber quien vence a quien, sino de aprender a realizar los movimientos correctamente, todo esto va a formar en el espíritu del practicante un carácter respetuoso y tolerante no solo con los demás, si no y lo que es también muy importante con su propia persona, en definitiva conseguir una personalidad mas humanista.
En un mundo tan altamente violento y competitivo como el nuestro, donde los niños están expuestos constantemente a peligros como la delincuencia, la droga que se encuentra muy cerca de sus propios colegios, la violencia que observa todos los días et.; la practica del Aikido que carece de competición y no solo esta en contra de toda violencia sino que es un trabajador activo del camino de la Paz como único camino para el ser humano, apoya el esfuerzo individual y fortalece la personalidad solo por el echo de mejorar día a día, sin tener que hacerlo mejor que otro, sin comparaciones con nadie, pues cada uno de nosotros es único e irrepetible, de esta forma se consigue anular el sentimiento de la comparación tan poco aconsejable para los niños
El practicar con niños de diferentes edades, formación cultural y ambientes va a formar en el niño una personalidad abierta a todas las circunstancias y una forma de reaccionar ante las mismas muy distinta, siendo mas abierto y tolerante con los diferentes puntos de vista que se encontrara a lo largo de su vida, todo ello gracias a un entrenamiento humano y continuado.
El Aikido es una forma óptima de evitar y superar los complejos, mejorar las relaciones con sus familiares y amigos, en definitiva con todo su entorno, mostrando en consecuencia una mejor actitud frente a las circunstancias adversas que se le presentaran y a un mejor desenvolvimiento en su vida social.
En consecuencia, además de mejorar el sistema físico y somático (armonía entre cuerpo y mente), lograr una constitución mas fuerte y desarrollada del organismo en todas sus facetas, el Aikido acaba formando una personalidad distinta, segura de si misma, afable con todos y enemigo de disputas de cualquier tipo.
Será un ser humano integrado con todo su entorno, con la serenidad que produce la estima y confianza en uno mismo.
Por ello animo a todos los que estén interesados en este bello Arte Marcial llamado también el “Arte de la Paz”, a que si lo desean, acudan a un centro de Aikido, pero asegúrense que cumple con las premisas anteriormente citadas para conseguir los beneficios que nos aporta la practica del Aikido
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